Leyenda del ajedrez

Por: Endroke Arrigorriaga a las: 0:25
                           LEYENDA   DEL  AJEDREZ

La leyenda de los granos de trigo, entre las leyendas sobre el origen del juego del Ajedrez es la más conocida:




Hace mucho tiempo reinaba en la India un Rey. En una de las múltiples batallas que libró contra sus muchos enemigos sufrió una de las pérdidas más dolorosas: la muerte de su único hijo. A raíz de esta gran desgracia, el Rey pasaba los días taciturno y solitario en su palacio sumido en una profunda tristeza. La noticia de la infelicidad del Rey llegó a oídos de un gran sabio. Nuestro sabio fue hasta el palacio real y tras pedir audiencia, mostró al Rey y sus visires un extraño tablero lleno de unas curiosas figuras, asegurando que había inventado un nuevo juego para alegrar el corazón de su Rey. Este nuevo juego era el ajedrez. Después de explicarle las reglas el Rey jugó y jugó durante días y días logrando olvidar sus penas. El Rey agradecido por tan fantástico regalo quiso recompensar a su inventor y mandándolo llamar le dijo: Quiero recompensarte por tan ingenioso y divertido juego. Pide lo que desees y lo recibirás. El Sabio meditó durante un tiempo y contestó: Grande es vuestra generosidad soberano de todas las tierras, más solo os pido una cosa. Pide sin miedo. Tu deseo será satisfecho Solo os pido un grano de trigo por la primera casilla del tablero, dos para la segunda, cuatro para la tercera, ocho para la cuarta y así hasta la última casilla. Poco me pides, recibirás el saco de trigo al acabar el día. El Sabio se retiró y el Rey mandó a los visires que llenaran el saco con el trigo solicitado. Los visires se pusieron a realizar la tarea, pero pronto comprobaron que un solo saco no les llegaba. Alarmados fueron ante el Rey. Majestad perdonar la molestia. Espero que tengáis algo importante para molestar a vuestro soberano con tanta urgencia. Majestad en verdad lo es. Parece que en palacio no tenemos suficiente trigo para el Sabio. Esta bien, ir al granero del reino si tan escasos estamos. Ese es el problema majestad, con el granero del reino no llegará. El Rey entre extrañado y alterado respondió: Pero que pidió ese hombre, !coged el trigo de todo el reino! !La palabra de un Rey es ley! Lo sentimos majestad pero ni en todos los graneros del reino ni en los de todo el mundo habría suficiente trigo. Harían falta 18.446.744.073.709.551.615 granos de trigo. El Rey en ese momento se quedó helado sin saber que decir y comprendió la enorme sabiduría de nuestro Sabio.